sábado, abril 05, 2008



“LA UDI LE DEBE PEDIR PERDÓN A LAS MUJERES DE CHILE”



- Sadi Melo señaló que seguirá distribuyendo la píldora del día después.


El Alcalde de la comuna de El Bosque, Sadi Melo, señaló que “la UDI le debe pedir perdón a las mujeres de Chile por pretender prohibir los anticonceptivos, y agregó que su municipio seguirá entregando la píldora del día después a las mujeres que lo necesiten, luego de hacerse público –de manera extraoficial- el fallo del Tribunal Constitucional (TC), que prohibe la píldora de emergencia Postinor 2, los Dispositivos Intrauterinos y los anticonceptivos que contengan Levonorgestrel en nuestro país.


Sadi Melo (Partido Socialista), llamó a los parlamentarios de la UDI a “pensar en el bienestar de la mayoría de las mujeres chilenas”, e instó a los 31 Diputados de derecha a “pedir perdón a las chilenas” por querer imponer acciones que atentan contra la salud y los derechos de miles de mujeres. En nuestro país se debe privilegiar el principio de libertad de conciencia, señaló Melo.


En la comuna de El Bosque anualmente se evitan más de 300 embarazos no deseados con la entrega del Postinor 2, 100 mujeres al mes adquieren la T de cobre en los consultorios municipales y más 17.000 mujeres participan de los programas de Regulación de la Fecundidad, quienes se verán directamente afectadas por la decisión del Tribunal Constitucional, finaliza el Alcalde de El Bosque, Sadi Melo.


*Nota Publicada en Diario La Tercera Internet el viernes 4 de abril de 2008: http://www.tercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5664_347015019,00.html

viernes, diciembre 15, 2006

CARLOS Y “NOSOTROS”
(O “el Señor del convite”)

“Los individuos no pueden comunicarse entre sí sus experiencias y a falta de comunicación social no pueden establecer ni una consistencia cognitiva ni un acuerdo normativo. La realidad es definida por el poder; lo que es, lo es por la fuerza. No por la fuerza de la razón sino por la confrontación de distintas racionalidades.”

Norbet Lechner; a propósito de su tan ansiado “Nosotros”…

Tuve una vez ocasión de cenar con un señor muy conservador. Fue una invitación bastante inesperada; aquella tarde me había decidido a terminar algunas cosas personales ya impostergables, caía el sol en Santiago primaveral… el trafago era intenso como de costumbre pero esa atmósfera fresca de pasadas las siete p.m. hacía mas llevadero el calvario de vermouth. Me topé con un viejo conocido, un hombre de derechas con el que alguna vez intercambié opiniones, un hombre, afable pero no menos conservador.

- ¡Vamos comer algo! – me dijo luego de revisar, post saludo, ambos derroteros
- ¡Vamos a una picada! – le señalé en tono de complicidad
- ¡No compadre!, déjeme invitarle a unas buenas carnes – me dijo decidido.

Entre carnes y vino, comenté los alcances del proyecto del nuevo consultorio “Carlos Lorca” que se inaugurará en el Bosque. Le hablé de su concepto innovador en salud familiar, mencioné su estándar de vanguardia en salud primaria, pero principalmente recalqué el valor que contenía este en cuanto a participación de la comunidad local en el diseño del proyecto y su función.

- Se llamará “Dr. Carlos Lorca Tobar” en honor a Carlos… por su ejemplo, por su compromiso médico, social y político – acoté.

- ¡Ah bueno! tendrías que aclarar un poco más aquello – me interpeló con algo sarcasmo el señor del convite.

La charla subió, ineludiblemente, de tono. Fue inevitable discutir acerca de la condición de lo político ante y post dictadura. Llegamos al problema del desafecto a las instituciones, a la representación, al problema de las sombras que se ciernen sobre la actual Democracia consociativa, a los errores del pasado, a la emergencia casi triunfal de lo privado, más bien “privativo”, en desmedro de lo público. Llegamos a los ausentes de siempre, los irremediablemente pobres…el desde lo suyo… desde su infalible “tecno – miedo” y yo desde mi fe… o “cuasi credo”.

La conversación fue adquiriendo paulatinamente rasgos de querella.

- Mira, yo te voy a decir algo; Los pobres son en cuanto tal porque carecen, en última instancia esencial, de Voluntad – dijo categóricamente el señor del convite, al cabo que terminaba de beber un largo sorbo de vino y golpeaba con insistencia su dedo índice sobre la gruesa mesa… mi perplejidad se hizo evidente y mi molestia no tardó en aflorar.

Recojo ahora pues el emplazamiento… Carlos fue muchas cosas; un joven médico que vivió en poblaciones, un muchacho tolerante, un amante de la vida buena para todos, un profundo conocedor de la realidad en la hora más dramática que se halla vivido jamás en la historia de Chile.

¿Pero es Carlos acaso un mito personal e individual?, ¿Un icono solitario y nostálgico para el goce culposo sólo de algunos?, ¿Un fetiche republicano arcaico y deslucido?

El joven médico psiquiatra Carlos Lorca Tobar, detenido desaparecido por la dictadura militar, era ante todo un hombre con “Voluntad”. Su entera Voluntad, junto a la de otros, no es meritoria sólo por haber inaugurado, a costa de la vida, la posibilidad de resistir “heroicamente” desde la reorganización clandestina al régimen instaurado. Lo es por una razón mucho más humana y profunda, por una razón compartida por muchos, por una razón de mayorías, por una razón de todos; Su Voluntad determinante es la genuina voluntad democrática, el sentido y la noción de lo colectivo, lo gregario en la búsqueda incesante del orden justo y deseado.

A pesar de la brutalidad y la “sin razón” excluyente, los desfavorecidos han restituido (y restituirán por siempre) lo político democrático y la necesidad de imaginar una comunidad solidaria, de transformar el deseo de lo justo en praxis, de apropiarse materialmente de la contingencia y el presente adverso y de reinvidicar instituciones antagónicas al (des) orden oligárquico.

La Voluntad de Carlos es ampliamente simbólica, no es una voluntad individual ni exclusiva, no es patricia ni paternal, como pudieran leer los conservadores, es correspondiente a una “voluntad colectiva”, a una identidad popular, a una necesaria razón social emergente desde los postergados, a una voluntad auto regenerada mediante la memoria en el devenir, a la voluntad del “nosotros”.

Hoy los pobres tienen más voluntad que nunca. Buscan formas de democracia y participación social y política que interpelen a las instituciones decadentes del neoliberalismo conservador.

Con modestia y en retribución a la comunidad empoderada que ha mandatado a su gobierno local (a pesar de todas sus falencias) digo, que cada ladrillo de ese proyecto participativo de consultorio en el Bosque, es la restitución del cuerpo perdido de Carlos. Su cuerpo es un árbol de vida y comunión de “nosotros”.

martes, noviembre 21, 2006

DILEMAS: CORRUPCION V/S TRANSPARENCIA
A raíz de probables actos de corrupción que han ocurrido en una o dos instituciones públicas se ha generado en la opinión pública la sensación que “somos todos corruptos”. A dicha idea contribuyen los medios de comunicación y las opiniones de políticos que aprovechando tales hechos “disparan” al Gobierno. Pero, tal percepción es engañosa y dista mucho de la real dimensión del fenómeno mismo y además daña la imagen de país en un mundo globalizado y complejo. Nada se niega, es cierto que hay situaciones localizadas, pero con ello no es necesario generar la idea que en nuestro país impera “el llegar y llevar”.

Hoy, el imperativo para las instituciones públicas es equilibrar su efectividad de gestión con la transparencia de sus actos. Los sistemas de control tienen un papel muy importante para responder a los desafíos.

Concuerdo con el argumento que sostiene M. Marcel en el sentido que “el instrumento de control apropiado para asegurar transparencia es la auditoria, orientada a asegurar el cumplimiento de la legalidad y la fidelidad de la información. Para ejercer una auditoria efectiva, el auditor debe tener las competencias profesionales adecuadas, la inteligencia necesaria para detectar los ardides de los corruptos y contar con independencia respecto del auditado y de las acciones que está auditando”. Marcel sentencia que “la efectividad de la acción de las instituciones públicas no se evalúa a través de la auditoria interna o externa, sino a través del control de gestión”.

Además si se busca modernizar los sistemas de control hay que comprenderlo mas allá de una estrecha visión de contabilidad donde lo que aparece importante es “cuadrar” los ingresos con los gastos dejando de lado el ¿cómo se llevo a cabo un determinado programa o proyecto?, ¿ cual fue su cobertura?

En el caso de los municipios que son las instituciones más cercanas a los ciudadanos y, por esta razón, son mas imputables al juicio y a la opinión cuando realizan o dejan de realizar un determinado acto. Es por ello que los municipios en sus actuaciones están llamados a garantizar la transparencia en la vida pública local mediante el establecimiento de diversos mecanismos y principios. Con ello se busca alcanzar el mejor funcionamiento de los servicios junto con la defensa y garantía de los derechos de la ciudadanía.

Para hablar de transparencia, es necesario partir de una definición, aunque sea breve, de aquello que busca combatir la corrupción. También se ubica en esta lógica la noción de Contraloría Social como una forma específica de participación social. La Contraloría social es el desarrollo, por parte de individuos o grupos, de actividades de control y vigilancia de las acciones de interés público que ellos mismos o el municipio realiza.

Un Municipio será transparente si en sus prácticas cumple con la normativa que regula su gestión en las etapas de planeación y ejecución de sus recursos y proyectos (factor institucionalidad). Si además ofrece información pública comprensible, oportuna y verificable (factor rendición de cuentas y visibilidad). Si rinde cuentas a la ciudadanía, a las entidades nacionales y a los organismos de control (factor rendición de cuentas y visibilidad.).Si fomenta la participación ciudadana en la formulación, ejecución y vigilancia de los proyectos de inversión y de los programas sociales (factor participación ciudadana).

Lo contrario a la transparencia son conductas que se desvían de la función pública reglamentada debido a una “consideración privada” para obtener beneficios pecuniarios o de rango; o la violación de reglas por consideraciones de carácter privado. Sin embargo, no hay que olvidar que, aunque la corrupción se considere como una práctica negativa, puede reflejar patrones sociales de conducta. Es decir, su explicación, y por lo tanto su solución, van más allá de la comprensión de intereses individuales.